Los cefalópodos son considerados individuos de especial interés para los ecosistemas marinos y para ciertas pesquerías, como son las pesquerías artesanales del Mediterráneo, donde es un recurso de suma importancia y objeto de regulación.
Sus ciclos de vida cortos y su rápido crecimiento le confieren una alta plasticidad y adaptabilidad al medio, pero al mismo tiempo una alta sensibilidad a variaciones ambientales. Por otra parte, sus hábitos reproductivos son poco conocidos, aunque en el caso de sepias y calamares, parecen desovar frecuentemente sobre distintos sustratos naturales, como rocas y fanerógamas marinas, pero también sobre elementos artificiales (anclajes, fondeos, artes de pesca, etc.). Este proceso reproductivo ocurre normalmente cerca de la costa, donde las puestas se ven sometidas a un alto número de riesgos como puede ser el uso de artes de pesca artesanal, ya que funcionan como sustratos artificiales de la puesta de estos individuos.

Cuando esto sucede y las artes de pesca vuelven a bordo, los huevos quedan expuestos al aire, a cambios bruscos de humedad y/o de temperatura. Además, existe un alto riesgo de que se desprendan o incluso se destruyan durante el proceso de jalado de las artes o por arrastre.

Esta problemática ha sido analizada por diversos científicos y hay estudios que analizan la preferencia de sustrato artificial de las puestas y supervivencia de los huevos, sobre todo para las especies de sepia común (Sepia officinalis) y calamar (Loligo vulgaris).

Esta situación se ha observado en la costa de Granada por parte de los pescadores de nuestra Organización de Productores Pesqueros. La pesca de artes menores que realiza nuestra flota se caracteriza por realizarse en pequeñas embarcaciones y utilizar palangres de fondo, trasmallos, nasas y alcatruces. Estos dos últimos son artes de trampa, en las cuales tienen lugar un mayor número de puestas, tanto de sepias como de calamares, y que se han detectado por parte de los pescadores.
En 2022 se puso en marcha, como Fase 0, un estudio en colaboración con el Aula del Mar CEI.MAR de la Universidad de Granada y WWF sobre la preferencia de sustrato de puesta, para identificar posibles materiales que sustituyeran a las nasas y alcatruces en la selección por parte de las hembras de sepia y calamar, enfocado a fijar las bases para posibles actuaciones futuras.

En 2023 se desarrolló la Fase 1, que consistió en la implementación de un campo de ensayo, donde se instalaron tres tipos de colectores de puestas que diferían en su complejidad, a tres profundidades diferentes donde se calaron las estructuras y a tres distancias distintas desde la zona rocosa más próxima. No se pudieron obtener datos científicos sobre los reclutamientos.
En el marco del PPYC 2025, se está llevando a cabo la evaluación precisa de las puestas de sepia (Sepia officinalis) y calamar (Loligo vulgaris), que son accidentalmente capturadas por las nasas de pulpo utilizadas por nuestros productores de artes menores y el análisis de su viabilidad para ser reintroducidos en la naturaleza en forma de larvas o juveniles.

Y en el marco del PPYC 2026, se dará continuidad a este proyecto innovador que combina investigación, conservación y divulgación. La guardería permite reproducir cefalópodos en condiciones controladas para su posterior liberación al mar, contribuyendo a reforzar las poblaciones locales. En esa anualidad se pretende realizar la liberación de los cefalópodos tras los estudios realizados, formación y divulgación.


